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Carmen García Guadilla
CENDES/UCV
Introducción La educación
superior como objeto de investigación representa un campo de estudio
que se ha ido desarrollando paulatinamente desde hace tres décadas.
Si bien emerge como acompañante de la gran expansión de
este nivel educativo, no en todos los países ha tenido el mismo
grado de desarrollo. Pero incluso en los países en los cuales las
bases institucionales se han constituido más firmemente, existe
preocupación por su carácter disperso y por la poca articulación
entre los distintos espacios de producción y uso del conocimiento. El grado de institucionalización
y las relaciones entre investigación y toma de decisiones han sido
temas de debate en reuniones internacionales recientes.2
Algunos de los resultados de estos eventos pusieron en evidencia que han
sido fundamentalmente Estados Unidos y los países de Europa, los
que cuentan con mayores niveles de institucionalización de la educación
superior como campo de estudio. Si bien Estados Unidos es el país
de mayores avances en el desarrollo de Programas de Postgrado en sus universidades;
por su parte, muchos países europeos han desarrollado Centros de
Estudios sobre la educación superior, dentro y fuera del espacio
académico. En los actuales momentos la educación superior
como campo de estudio cuenta con asociaciones internacionales3,
revistas especializadas4,
centros de información e investigación5,
programas de postgrado6,
bases de datos7.
Así mismo este área de estudio ha desarrollado su propio
espacio de discusión a través de Conferencias, Symposios,
etc. Todos estos avances han permitido el desarrollo de un espacio básico
de discusión teórica que contribuye a enriquecer el nivel
de interpretación y conceptualización indispensable para
el avance de la educación superior como objeto de investigación. Además del
espacio internacional, representado especialmente por los aportes de Europa
y Estados Unidos, en otras regiones existen también asociaciones,
revistas, centros, postgrados, que dan cuenta del nivel de institucionalización
de este campo de estudio en cada una de ellas. En el caso de América
Latina, las bases institucionales de la investigación sobre educación
superior están menos desarrolladas en comparación con las
de la mayoría de los países más avanzados. Sin embargo,
el desfase en el que se encuentran los distintos países es muy
desigual, y refleja la heterogeneidad que caracteriza también otros
aspectos de los sistemas de educación superior. El objetivo del presente estudio es complementar otros existentes sobre el tema de la investigación en educación superior en América Latina8, introduciendo el análisis de la relación investigacióntoma de decisiones y también el papel que en nuestros países tienen los organismos internacionales en los procesos de institucionalización de la educación superior como campo de estudio. Para desarrollar los puntos mencionados se tomara en cuenta el enfoque conceptual planteado por la norteamericana El-Khawas (1997 y 1998). Esta autora propone tres esferas para analizar las relaciones investigación toma de decisiones en la educación superior, las cuales están integradas por: a) los investigadores, que están principalmente en posiciones académicas en las universidades; b) los directivos y gestores que son responsables de la toma de decisiones en las instituciones académicas; c) los funcionarios gubernamentales que tienen responsabilidades de coordinación y gestión en la política oficial de la educación superior a escala nacional.
La mayor o menor distancia entre las diferentes esferas depende de características
particulares de los países. Así, la experiencia del caso
norteamericano es distinta al caso europeo de acuerdo a los analistas.
En efecto, Estados Unidos, si bien ha habido un desarrollo importante
de la investigación en educación superior, a la vez que
la esfera de toma de decisiones se ha caracterizado por cambios permanentes
en su gestión y dirección; sin embargo, el modelo
dominante es el de una considerable distancia y desconexión entre
las distintas esferas (El-Khawas, 1998:3). Por el contrario,
en el caso de Europa, la situación parece ser diferente, pues en
la mayoría de los casos existen lazos estrechos entre
investigación y toma de decisiones (Teichler, 1996:434) La
investigación en educación superior en América Latina,
como este trabajo muestra, tiene sus propios rasgos específicos.
Por un lado, tiende a parecerse más al caso norteamericano que
al europeo en cuanto a la separación de los espacios investigación-toma
de decisión, aún cuando en algunos países
existen académicos que, ejerciendo también el rol de consultores,
establecen redes informales de articulación entre las distintas
esferas. Ahora bien, lo que diferencia a América Latina de Europa
y Estados Unidos, es que, además de las tres esferas señaladas
por El-Khawas para el caso de los países avanzados, en la región
existe también la presencia de organismos regionales e internacionales
que si bien facilitan el desarrollo de las bases institucionales de la
investigación en educación superior, no necesariamente contribuyen
a una vinculación más efectiva entre las esferas de investigación
y de toma de decisiones. Ambito nacional: espacios de Investigación y de toma de decisionesEn el espacio de la
investigación se considerara la esfera de los postgrados y centros
y/o unidades de estudios sobre la educación superior. A su vez,
en el espacio de la toma de decisiones se considera, por un lado, la esfera
de la práctica institucional, y en segundo lugar, la esfera de
la política oficial. 1. Esfera de
la Investigación
La investigación sobre educación superior (IES) en América
Latina surge acompañando la gran expansión que se produce
en este nivel educativo a partir de la década de los sesenta. Dos
de los espacios donde se concreta esta presencia son los Programas
de Postgrado y los Centros de Estudios sobre la Educación
Superior. Una de las áreas
más privilegiadas en la implantación de los Postgrados en
América Latina fue la Educación, desde donde se desarrollaron
estudios en el campo de la educación superior. Países como
Venezuela, Brasil y México comenzaron a crear programas de postgrado
en educación desde los setenta, mientras otros países como
Bolivia y Argentina lo hicieron durante la década de los noventa.
Solamente algunos postgrados tienen orientación interdisciplinaria,
como son los de Dirección y Gestión Universitaria, que no
están adscritos a ninguna Facultad en particular. Sin embargo,
poca investigación se realiza en este tipo de postgrado dirigido
a directores y administradores universitarios. Están en proceso
de creación dos doctorados en educación superior: uno en
la Universidad de Morelos, México; y otro en la Universidad de
Campinas, Brasil, desde donde se espera que contribuyan con investigación
de frontera en las respectivas áreas. Durante estas tres
últimas décadas también se crean en algunas universidades
de la región Centros de Estudios en educación superior.
México es uno de los países que cuenta con varios centros
y unidades de investigación. El más antiguo es el Centro
de Estudios sobre la Universidad (CESU) de la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), el cual fue creado en 1976. Tiene una biblioteca
con fondo especializado en temas educativos y universitarios y un Indice
de Revistas sobre Educación Superior (IRESIE).9
Cuenta en la actualidad con 66 investigadores,10
y edita la Revista Perfiles Educativos. Otra de las universidades
mexicanas que tiene un área de estudios sobre la universidad, es
el Área de Sociología sobre las Universidades (de la Universidad
Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco), creada en 1987. Entre
las actividades que este grupo realizó durante la década
de los noventa fue el estudio de la profesión académica,
donde participaron 12 universidades, con el apoyo adicional de la Secretaria
de Educación Pública. Los resultados de este trabajo fueron
tomados en cuenta en el Programa Gubernamental de Mejoramiento de los
Profesores.Algunos integrantes de este grupo también participó
en el proyecto internacional sobre la profesión académica
auspiciado por la Fundación Carnegie. Otro grupo de investigadores
está ubicado en el Departamento de Investigación Educativa
(DIE), del Centro de Estudios Avanzados (CINVESTAV), Instituto Politécnico
Nacional, algunos de los cuales participaron en un estudio comparativo
sobre las reformas de educación superior en cinco países
de la región, financiado por la Fundación Ford, el cual
será referido más adelante. La Universidad Autónoma
de Aguascalientes tiene también un Departamento de Educación
con un grupo de investigadores bastante calificado dedicado a la educación
superior. En Brasil se encuentran también varios centros y/o unidades de investigación sobre la educación superior. NUPES y UNIMEP, en la Universidad de Sao Paulo; GEU, en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul; PROEDES, en la Universidad Federal de Rio de Janeiro; IUPERJ, en el Instituto Universitario de Rio de Janeiro; NESUB, en la Universidad de Brasilia. En 1996 se creo la RAIES (Red de Evaluación Institucional de la Educación Superior), responsable de la Revista Evaluación que esta cumpliendo un papel de suma importancia como plataforma de difusión y discusión de tópicos relacionados con la transformación de la universidad, especialmente en lo relativo a evaluación. En 1998, la RAIES creó el Centro Interdisciplinario para el Desarrollo de la Educación Superior (CIPEDES). Este organismo pretende ser un centro virtual dirigido a establecer una red de investigadores del Brasil y del exterior, a través de diversas modalidades de participación. Otra iniciativa importante en el campo de la educación superior en Brasil ha sido la creación del Banco de Datos UNIVERSITAS sobre la producción científica en el campo de la educación superior en Brasil. Este Banco de Datos recoge desde 1968, más de 5.000 documentos resumidos y categorizados. El proyecto representa un esfuerzo de distintas universidades del Brasil, congregadas en el Grupo Política de Educación Superior de la ANPED. Cuba
es otro de los países que tiene un Centro de Estudios para el Perfeccionamiento
de la Educación Superior (CEPES) desde hace más de dos décadas,
el cual esta ubicado en la Universidad de La Habana, y pública
la Revista Cubana de Educación Superior. En Argentina, si
bien la inestabilidad institucional de la época de la dictadura
había interrumpido el desarrollo de la educación superior
como campo de estudio, las diferentes dinámicas que se producen
en la década de los noventa apuntan a un resurgimiento de esta
área. Así se observa que durante esa década se crearon
9 postgrados en educación superior en diferentes zonas del país,
los cuales han abierto un espacio de formación, pero también
de discusión y producción en aspectos relacionados con este
campo de estudio. Por otro lado, surgen diferentes publicaciones, de las
cuales cabe señalar la Revista Pensamiento Universitario. En
1995 se realizó el primer evento nacional sobre Investigación
de Educación Superior, el cual logró congregar a una centena
de investigadores de todo el país, produciéndose el primer
Directorio de Investigadores de la Educación Superior. Otros países
que cuentan con Directorios Nacionales de Investigadores de Educación
Superior son Brasil y México. En México
se ha creado recientemente la Red Electrónica de Investigadores
sobre la Universidad (RISEU), la cual transmite información, pero
también genera discusión a través de Internet sobre
problemas relacionados con esta área. Aunque comenzó siendo
una red nacional, su alcance se ha extendido a otros países iberoamericanos
y actualmente cuenta con una excelente página Web.11 En
el período 1980 a 1995 se registran en la región más
de 3.500 documentos dedicados a la educación superior, siendo Brasil,
México, Venezuela, Chile, Colombia, Argentina, Costa Rica y Cuba12,
los países que cuentan con mayor número de documentos registrados.13 2.
Esfera de la practica institucional
Los directivos y gestores académicos, en muchos casos, desconocen
el trabajo que realizan los investigadores, incluidos los de propia institución.
En numerosas oportunidades esto se ha justificado por la poca pertinencia
que tienen para ellos los trabajos que realizan los investigadores. Sin
embargo, también hay que añadir que los directores y gestores
académicos muchas veces se contentan con el conocimiento derivado
de su propia práctica. Tienden a autoabastecerse con estudios que
responden a sus propósitos y necesidades de corto plazo, con una
gran inclinación a agruparse alrededor de sus propias asociaciones,
como son los Consejos de Rectores y las Asociaciones Universitarias, nacionales
e internacionales.
Durante la década de los noventa, solo algunas de asociaciones
nacionales de educación superior creadas en décadas anteriores
lograron actualizarse y modernizarse.14
La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación
Superior de México (ANUIES), creada en 1950, es una de las pocas
instituciones que continúa teniendo una actividad importante en
las políticas de educación superior del país, algunas
veces con la participación de los propios investigadores académicos.
La ANUIES no solamente lleva a cabo investigación relacionada con
la toma de decisiones, sino que también procesa estadísticas
actualizadas y edita materiales relacionados con su área de pertinencia. En casi todos los países existe este tipo de asociaciones. En algunos casos incluyen solamente universidades públicas; pero en otras, públicas y privadas, como la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), y el Consejo Superior de Chile. Otras como la Federación de Instituciones Mexicanas Privadas de Educación Superior (FIMPES) incluye solamente instituciones privadas. En los casos en los que se hace investigación, esta responde a sus propios requerimientos. Algunas de las Asociaciones Nacionales tienen publicaciones periódicas. La más antigua es la Revista Educación Superior de ANUIES, que ha mantenido su periodicidad a través del tiempo, lo cual no es muy frecuente en este tipo de organismos. También se cuenta con: Cuadernos ASCUN, editada por la Asociación Colombiana de Universidades; Revista Calidad en la Educación Superior, editada por el Consejo de Educación Superior de Chile; Revista Análisis, editada por el Consejo Nacional de Universidades de Venezuela; Revista CRUB, editada por el Consejo de Universidades Brasileñas. 3. Esfera de la Política OficialEsta esfera está constituida por los organismos gubernamentales de planificación, investigación y estadísticas. En los años 60 y 70, coincidentes con la gran expansión de las instituciones de educación superior, la mayoría de los gobiernos latinoamericanos estableció organismos nacionales de coordinación de la educación superior, y junto con ellos se crearon oficinas técnicas gubernamentales encargadas de apoyar a las coordinaciones con trabajos de planificación, investigación e información estadística de las políticas de educación superior a escala nacional. Con el transcurso de los años, muchas de estas oficinas se burocratizaron, no pudiendo responder en los momentos actuales a las exigencias de las nuevas demandas en términos de actualización de información y coordinaciones dinámicas y flexibles. Existe también el caso de países donde la acción del gobierno ha tenido que hacerse en espacios diferentes a los tradicionales, debido a que en un momento determinado estos espacios cuentan con recursos que permiten la contratación de especialistas que se dedican por un tiempo al área de la educación superior. Este fue el caso de Bolivia durante la década de los noventa, donde la acción del Gobierno para impulsar los cambios en la educación superior, hubo de hacerse desde la Unidad de Apoyo a la Educación Superior (UDAES) ubicada en el Ministerio de Desarrollo Humano; y en otro momento, desde la Unidad de Análisis de Políticas Sociales (UDAPSO), ubicada en el Ministerio de Planeamiento y Coordinación. Sin embargo, estas experiencias, si bien importantes en el momento en que se implantan, por lo general no son durables.Algunos países han creado nuevas coordinaciones, como los consejos nacionales de evaluación y acreditación, que en algunos casos asumen tareas que tenían las coordinaciones anteriores, como garantizar sistemas de información actualizados e informatizados. Entre ellos se pueden mencionar: en Argentina, el Consejo de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU); en México, el Consejo Nacional para la Evaluación (CONAEVA) y el Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL); en Chile, el Consejo de Acreditación Nacional en Colombia; el Consejo Superior de Educación; en Brasil, el Comité Nacional de Evaluación. Algunos de estos organismos si bien tienen apoyo financiero del Ministerio, sin embargo, están integrados por sectores universitarios. También
existen programas específicos del gobierno para el mejoramiento
de la educación superior que suponen elaboración de estudios
sobre este nivel. Entre ellos cabe mencionar, el Fondo para la Modernización
de la Educación Superior (FOMES) en México; y el Fondo para
el mejoramiento de la Calidad de la Educación Superior (FOMEC)
en Argentina. Algunos de estos organismos gubernamentales también
son responsables de publicaciones, como el Boletín La Universidad,
que edita la Secretaria de Políticas Universitarias (SPU),
del Ministerio de Educación de la Argentina.
4. Otros espacios en el ámbito nacional Grupos
de Trabajo Ad hoc. En algunas oportunidades existen Comisiones
Nacionales de Trabajo que son nominadas como grupos ad hoc
para trabajar como task force con objetivos específicos,
por un período preciso de tiempo. Es estos casos, se llevan a cabo
estudios orientados al propósito de su misión, la mayoría
de las veces con la participación de los mejores intelectuales
del país. Centros
Privados de Investigación. Si bien no existen centros privados
nacionales dedicados específicamente a realizar estudios sobre
educación superior, hay algunos centros de estudios de ciencias
sociales que realizan trabajos sobre el tema. Entre las instituciones
de este tipo pueden señalarse el Centro de Estudios de Estado y
Sociedad (CEDES), en Argentina; Grupo de Análisis para el Desarrollo
(GRADE) en Perú; Centro de Investigación en Estudios Sociales
(CIESU) en Uruguay; Fundación Carlos Chagas en Brasil. Organismos
regionales, subregionales e internacionales Estos organismos tienen bastante peso en la región, como se observará a continuación. Debido a ello más que pertenecer a una de las tres esferas descritas por El-Khawas, podría decirse que constituyen otra autónoma. IESALC/UNESCO.
El Instituto Regional de Educación Superior para América
Latina y el Caribe de la Unesco, es un organismo comenzó siendo
centro (CRESALC) en 1979, y convertido a instituto en 1997. Fue durante
el primer período que el Centro estuvo más involucrado en
investigación, ya que del total de publicaciones realizadas por
ese organismo durante el período 1980-1994, alrededor del 90% de
ellas pertenecen al período 1980-1989.15
Desde hace mediados de los ochenta se publica la Revista Educación
Superior y Sociedad,16
dirigida a investigadores, pero también a directivos y gestores
tanto de la academia como del gobierno. Durante
la década de los noventa el Centro se orientó más
a ser un espacio de búsqueda de consensos para los cambios, que
a actividades de investigación. Entre las actividades realizadas
en este sentido se llevaron cabo dos reuniones regionales una a
comienzo y otra a finales de los 90. De estos encuentros se derivó
una serie de volúmenes que representan los trabajos presentados
por los ponentes invitados. En ese período, la investigación
en sí, fue realizada por algunas de las Cátedras UNESCO;
como el estudio comparado de los sistemas de educación superior
de la región.17 Banco
Mundial. Durante la década de los 90, el Banco otorgó
financiamiento en áreas de ciencia y tecnología y, especialmente,
para proyectos de reformas de la educación superior en los siguientes
países: Brasil, México, Venezuela, Chile y Argentina; siendo
el de Argentina el de mayores dimensiones. Otros países que están
en acuerdos para la obtención de un financiamiento para la transformación
del sistema de educación superior son: Bolivia, Brasil, Colombia
y Uruguay. Estos proyectos de transformación desencadenan una serie
de estudios que ,aunque de corte pragmático, contribuyen de forma
importante al conocimiento del sistema de educación superior. Algunos
son realizados por expertos de la sede o por consultores, locales e internacionales.18 Banco
Interamericano de Desarrollo. En los años sesenta el BID era
considerado el Banco de la Universidad.19
Aún cuando este organismo siguió apoyando proyectos en C&T
durante las décadas siguientes; sin embargo, se había distanciado
de apoyar a reformas académicas. La nueva salida a escena del BID
para apoyar los procesos de transformación de la educación
superior latinoamericana, la hace a finales de los noventa, con la presentación
de un documento que representa lo que será su línea de acción
en la próxima década, Educación Superior en América
latina y el Caribe, 1997. Otros
organismos internacionales que desarrollan programas de cooperación
con la investigación y/o la formación. Entre las instituciones
que han tenido un peso importante en cuanto al financiamiento de investigaciones
comparadas en la región, deben mencionarse: el Centro Internacional
de Investigación para el Desarrollo (IDRC) del Canadá, y
la Fundación Ford de Estados Unidos. El IDRC financió el
trabajo comparativo más importante de los 80, sobre los postgrados
en América Latina coordinado por Cresalc; por su parte, la Fundación
Ford lo hizo en los 90 con un proyecto que comparaba financiamiento, legislaciones,
reformas, en cinco países de la región: Argentina, Brasil,
Chile, Colombia y México. La Fundación Carnegie auspició
el estudio internacional sobre la Profesión Académica en
la década de los noventa, con la participación de México,
Chile y Brasil, por parte de América Latina. Otros organismos regionales y subregionales. Estos organismos, en términos
generales, tienen como objetivo primordial apoyar las actividades de los
directivos y gestores académicos en las instituciones de educación
superior. Entre ellos cabe mencionar los siguientes: UDUAL (Unión de Universidades de América Latina): fundada hace más de 50 años (en 1949), esta institución, con 165 instituciones miembros de todos los países de América Latina, es una de las organizaciones con más años de existencia. Edita varias publicaciones periódicas como: el Boletín UDUAL; Gaceta UDUAL: y Revista Universidad. OUI
(Organización Universitaria Interamericana): creada en 1980,
se dedica fundamentalmente a la cooperación entre las instituciones
universitarias, siendo uno de los programas más importantes el
de Gestión y Liderazgo Universitario (IGLU). Publica la Revista
Gestión Universitaria. CINDA
(Centro Interamericano de Desarrollo): actualmente el centro funciona
como una red académica internacional que impulsa actividades de
cooperación académica aprovechando modalidades de cooperación
horizontal. En los veinte años de trabajo, este centro ha publicado
más de 50 libros, especialmente en las áreas de gestión
y evaluación universitaria. FLACSO (Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales) y CLACSO (Comisión Latinoamericana
de Ciencias Sociales) han cumplido un rol esencial en la investigación
propiamente dicha (FLACSO), o bien en facilitar espacios discusión
(CLACSO) sobre educación superior. Sin embargo, estas actividades,
han tenido períodos de interrupción importantes. En el caso
de FLACSO, el período más fructífero estuvo asociado
con la presencia de José Joaquín Brunner en la sede de Chile. Otras
instituciones subregionales que promueven programas y actividades de intercambio
y/o de formación son: CSUCA (Consejo Superior Universitario Centroamericano);
UNAMAZ (Asociación de Universidades Amazónicas); AUGM
(Asociación de Universidades e Institutos del Grupo de Montevideo,
MERCOSUR); ÚNICA (Asociación de Universidades e Institutos
de Investigación del Caribe); Programa Multinacional de Educación
Superior de la OEA; Pacto Andrés Bello (SECAB). Perspectivas
disciplinarias y espacios de producción Las
investigaciones sobre educación superior en América Latina
se han realizado desde diferentes disciplinas, y éstas han estado
asociadas de manera particular a cada una de las diferentes esferas o
espacios de investigación versus toma de decisiones. A continuación
se hará una breve referencia a cada una de las perspectivas disciplinarias
empleadas en los trabajos realizados en la región desde las diferentes
esferas, utilizando la clasificación presentada por la Encyclopedia
of Higher Education.20 En América
Latina, la perspectiva de la educación superior comparada ha estado
asociada al trabajo de los organismos internacionales, especialmente UNESCO,
Fundación Ford, IDRC, Banco Mundial, The Carnegie Foundation. La
perspectiva económica se vincula fundamentalmente a los trabajos
realizados y/o financiados por el Banco Mundial. La vertiente de análisis
político estuvo fundamentalmente dirigida en la década
de los noventa- al problema de la evaluación como política
pública, y ha estado financiada por organismos internacionales
y nacionales. La perspectiva de la teoría organizacional se
ha asociado a los directivos y gestores académicos, así
como a algunos investigadores con influencia teórica, en este último
caso, de los trabajos de Burton Clark. La investigación desde los
estudios de la ciencia ha sido desarrollada fundamentalmente por
la esfera de la investigación académica, la cual ha sido
responsable también de gran parte de la investigación dedicada
a estudiar las relaciones universidad - sector productivo. La perspectiva
histórica se ha desarrollado por la esfera de la investigación,
así como el enfoque de la sociológico. Los estudios sobre
la mujer y la educación superior han estado asociados fundamentalmente
a UNESCO y al Servicio Universitario Mundial. En la perspectiva literaria
se conoce la novela Tarzán y el filósofo desnudo,
del colombiano Rodrigo Parra. En términos
generales se podría decir que si bien se ha realizado investigación
en la mayoría de las disciplinas, los estudios que mayor visibilidad
han tenido han sido aquellos relacionados con la economía y las
políticas públicas, subvencionados por los organismos internacionales.
Un ejemplo de ello es el artículo de Navarro (1998) donde restringe
la agenda de investigación de educación superior en América
Latina a unas cuantas disciplinas, la mayoría de ellas relacionadas
básicamente con el trabajo de organismos y agencias financieras
internacionales. Preguntas
y respuestas pendientes Aún
cuando las categorías de las esferas propuestas por El-Khawas son
útiles para entender las relaciones investigación
toma de decisiones, sin embargo, existen otros espacios, como los organismos
internacionales, que son difíciles de ubicar en alguna de las tres
esferas consideradas. El papel que juegan las organizaciones internacionales
no solamente se aplica a países como los nuestros, sino también
a los países industrializados que pertenecen, por ejemplo, a la
OCDE, ya que estos organismos tienen su propio espacio de investigación
diferente a las esferas desarrolladas por la autora en referencia. Una
mirada a la educación superior como campo de estudio a escala internacional
nos permite apreciar que ha sido un área dominada por la cultura
académica anglosajona. Un breve análisis de las referencias
usadas en los capítulos dedicados a la Sección V: Perspectivas
Disciplinarias de la Educación Superior, de la Encyclopedia
de Educación Superior, editada por Clark y Neave (1992), nos indica
que del total de 1.020 referencias que tiene esta sección dedicada
específicamente a la educación superior desde las distintas
áreas del conocimiento, todas son en inglés, excepto: 13
en alemán, 3 en Francés, 3 en ruso y 1 en italiano. En cuanto
al origen de los autores, ninguno pertenece a América Latina, y
probablemente lo mismo debe ocurrir con otras regiones diferentes a Estados
Unidos y algunos países de Europa. Esto plantea la cuestión
de si el desarrollo conceptual de este campo de estudio no estará
respondiendo a la realidad restringida de ciertos países occidentales,
y está dejando de lado realidades muy diferentes en otras partes
del mundo, con diferentes culturas académicas. Aunque probablemente
la cultura académica sea una de las culturas más internacionalizada,
no está claro que las culturas académicas nacionales puedan
reducirse a una sola cultura, la anglosajona, especialmente cuando lo
socio-político está fuertemente implicado en las prácticas
académicas de los países. Sin embargo, también esta
es una respuesta pendiente, pues las actuales tendencias de internacionalización
son tan grandes que bien podría ser que en estos momentos la presencia
de una cultura académica internacional sea cada vez más
fuerte. Otra
pregunta pendiente que de alguna manera se hila con la anterior, se relaciona
con cómo las nuevas tecnologías de la información
y la comunicación van a influir en la educación superior
como campo de estudio en una perspectiva más ampliamente global
pero a la vez debiendo responder a necesidades locales y culturas específicas. La última interrogante tiene que ver con la pertinencia de la educación superior como campo de estudio en la actual sociedad con alto valor educativo en la estamos cada vez más inmersos. En este nuevo contexto, la educación superior permanente (en sentido intensivo y extensivo, a toda la sociedad y todas las edades), se esparcirá más allá del sistema formal, confundiéndose con otros espacios de aprendizaje de la sociedad. ¿Cómo entonces deberá ser entendida la educación superior en tanto campo de estudio en este nuevo contexto?
REFERÊNCIAS Altbach,
Philip and Jan Sadlak (1997) Higher Education Research at the Turn
of the New Century. Structures, Issues, and Trends, UNESCO,
Publishing and Garland Publishing, Paris and New York, and London. 1 El presente trabajo se benefició altamente de los valiosos comentarios a una primera versión en inglés, realizados por las siguientes personas: Wietsen De Vries, Angel Días Barriga, Manuel Gil Antón, y Roberto Rodríguez, de México; Helio Trindade, José Días Sobrinho y Marilia Morosini, de Brasil; Pedro Krosch, de Argentina; Gustavo Rodríguez, de Bolivia; Elaine El-Khawas y Jamil Salmi de USA; Stefanie Schwarz, de Alemania; y Luis Yarzabal, de Venezuela. La presente versión en español salió publicada en la revista Nueva Sociedad, No. 165, Enero-Febrero 2000. 2 Mesa Redonda Educación Superior, Políticas y Prácticas, Tokio, 1997; y Symposium Bases Institucionales de la Investigación en Educación Superior: Experiencias y Perspectivas, Kassel, 1998. 3 AIU (Asociación Internacional de Universidades); CHERS (Consorcio de Investigación sobre Educación Superior); AUPELP (Asociación Internacional de Universidades Francoparlantes); OUI (Organización Universitaria Interamericana); SRHE (Sociedad para la Investigación en Educación Superior). 4 Higher Education Policy, Higher Education Management, Higher Education in Europe, International Higher Education, European Journal of Education, The Chronicle of Higher Education, Higher Education, Studies in Higher Education, Journal of Higher Education, Minerva. 5 Centro para la Información en Educación Superior (formado por la Asociación Internacional de Universidades y la UNESCO); CEPES (Centros de Educación Superior de la UNESCO, con sede en Europa); Centro Internacional de Educación Superior de Boston College. 6 En Estados Unidos funcionan centenares de programas de postgrado, siendo los más conocidos los doctorados en educación superior de las universidades de Michigan y de Pennsylvania. 7 La más importante es la WAD (World Academic Database), que combina las bases de información de la AIU y de TRACE (Red Internacional de Información de Educación Superior), HEDBID (Base de Datos Bibliográfica con información de todo el mundo), ORFELIUS (Base de Datos de los países europeos) 8 García Guadilla, 1992, 1996, 1997; Silvio, 1995; Navarro, 1998. 9 Muchos de estos materiales están accesibles a través de la página Web : http://www.unam.mx/cesu 10 Existen planes de que este Centro no sea solo de Estudios sobre la Universidad, sino Estudios de Educación y Universidad. Esto debido a que no toda la investigación que se realiza actualmente en el CESU es sobre Universidades, ya que actualmente cobija a investigadores que pertenecían al Centro de Investigaciones sobre Educación (CISE), el cual fue absorbido recientemente por el CESU, contando en la actualidad con 66 investigadores. 11 http://www.unam.mx/coordhum/riseu/ 12 García Guadilla, 1992. 13 Estos documentos incluyen no solamente investigaciones, sino también informes y otros tipos de publicaciones. 14 Algunas de las asociaciones nacionales de educación superior son difíciles de clasificar en términos de su pertenencia a la esfera de los directivos y gestores académicos o a la esfera de los coordinadores gubernamentales de la política oficial. Ello porque si bien sus miembros pertenecen a la esfera académica y las asociaciones funcionan con total autonomía, son al mismo tiempo financiadas por el gobierno, y por lo tanto con representación gubernamental. 15 García Guadilla, C., Informe de Evaluación y Propuestas para el CRESALC, Papel de Trabajo, CRESALC, Caracas, 1994. 16 En el primer período con el título de: Educación Superior para América Latina. 17 Situación y Principales Dinámicas de Transformación de la Educación Superior en América Latina, 1996. 18 Entre los consultores internacionales figuran investigadores de la talla de: Simón Schwartzmann, José Joaquín Brunner, Ernesto Schiefelbein. 19 El Banco ha colaborado con más de cien universidades, muchas de ellas las grandes universidades latinoamericanas; ha asignado a través de los tiempos, más de setecientos millones de dólares de manera directa y otros mil millones vía contribuciones en el área de ciencia y tecnología, Iglesias, 1996:1, en Malo & Morley, 1996. 20 Clark and Neave (1992). Section V: Disciplinary Perspectives on Higher Education.
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